El festival es tan acogedor como un nido. Este nuevo nido swing en la costa levantina me conquistó por completo. La estética y el trabajo realizado por los organizadores y voluntarios en esta primera edición fueron un éxito rotundo.

El photocall fue una sorpresa muy divertida: nos lo pasamos en grande probándonos picos de pájaro, alas de madera, ¡e incluso una cáscara de huevo gigante!

Un detalle precioso fue descubrir tu nombre en un sobre colgado de un enorme mural cerca del photocall. Dentro de cada sobre, los asistentes podían dejar pegatinas, notas o pequeños mensajes. Algunos escribimos palabras de amor y amistad, recuerdos de bailes compartidos, momentos divertidos de clase, incluso flores o pequeños dibujos. Al final del festival recogías tu sobre como un emotivo recuerdo de tu experiencia en el Nest Fest.

Estos detalles destacaron no solo por su creatividad, sino por la manera en que generan comunidad.

También debo resaltar la distribución del espacio para las clases y las fiestas: todo estaba concentrado en un gran "nido", dividido en salas con nombres de diferentes pájaros según el nivel de cada clase. Nosotros estábamos en los Flamencos, mientras que el nivel más alto —los Cóndores— reunía a los bailarines más avanzados del festival, justo después de los profesores.

Las clases estaban llenas y fueron muy divertidas. Conocimos a muchísima gente nueva y los profesores fueron cercanos y accesibles. ¡Si este festival alicantino sigue creciendo como espero, pronto necesitará ampliar su nido!

Un día hubo una deliciosa comida típica: una paella espectacular servida en un precioso espacio al aire libre rodeado de árboles y grandes sombrillas que daban sombra a las mesas, con una barra de bebidas a precios asequibles y un grupo de música en directo mientras bailábamos en una gran pista de cemento.

En ese mismo espacio también hubo una encantadora clase de musicoterapia dentro del recinto. No voy a revelar más sobre el lugar: es algo que realmente hay que vivir en persona.

Animo de todo corazón a todo el mundo a encontrar su propio nido swing en la próxima edición del Nest Fest.